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Consparanoias y pensamiento crítico en tiempos de pandemia… (extra bonus: 5G)

Llevo leídas y vistas unas cuántas entrevistas y artículos con representantes de sociedades de pensamiento crítico y en ellas no he encontrado ni pizca de pensamiento crítico. Sí he oído terraplanismo, trumpismo, populismo, fake news y antivacunas. Pero pensamiento crítico no lo he visto por ningún lado.

Más bien al contrario; lo que he percibido claramente es la ausencia de pensamiento crítico para rebatir esas supuestas consparanoias.

Vamos a ir pasito a pasito para no perdernos nada… Lo primero es plantear las preguntas que queremos responder.

  • ¿Podría ser el covid-19 un virus de laboratorio?
  • ¿Qué sabemos de las vacunas contra el coronavirus?
  • ¿Qué pinta el 5G en todo esto?
  • ¿Cómo afecta la pérdida de biodiversidad en esta pandemia?
  • ¿Quiénes se benefician de esta situación?
  • ¿Nos están preparando para algo más grande?
  • EXTRA BONUS: Espera, vuelve a hablarme del 5G…

Como véis, son preguntas perfectamente consparanoicas que requieren una reflexión serena y no un displicente desprecio que sólo denota pobreza intelectual. Muy típico de las sociedades que promueven algo; en este caso el pensamiento crítico.

Valga decir que esta ausencia total de pensamiento crítico se ha apoderado de toda la sociedad en general y de los medios de comunicación y redes sociales en particular.

Vamos con cada una de ellas…

☆ Podría ser el covid-19 un virus de laboratorio?

Evidentemente podría serlo. No hace falta que se cree mediante CRISP dejando huellas de cortes y empalmes, sino que puede ser una selección artificial, una mutación provocada por epigenesis o un cruce raro… Hay muchas formas de provocar mutaciones en un virus y no necesariamente todas ellas dejan huella. También puede ser una sencilla selección de entre los miles de coronavirus que actualmente se están estudiando (recogidos en cientos de miles de animales salvajes en todo el mundo).

De cara a la pregunta, cualquiera de las respuestas anteriores sería un sí. Lo que no quiere decir que alguna de ellas sea cierta. Podría ser que un tío en china decidiera hacerse una sopa con un murciélago extraño que no había visto nunca y que nadie había tomado en sopa hasta ese momento; que se hiciera además una sopa templada sin hervirla un buen rato con picante ni con especias ni con nada y que, además, no fuese un tío de campo curtido con un sistema inmune a prueba de bombas por trabajar con tierra y animales a diario.

La sopa de murciélago templada es mucho más razonable.

Detengámonos por un momento en el hecho de que en el origen de la pandemia haya un laboratorio de guerra bacteriológica. No podría ser que un trabajador se contaminase por accidente de un virus en el que se estuviese trabajando. O que una bolsa de basura con un objeto contaminado se desvió de su camino al vertedero y acabó en el sitio equivocado. Porque eran una tijeras clínicas de acero o una máscara súper chula.

También se podría haber creado en cualquier sitio y haberse llevado allí…

¿Cambiaría algo? En realidad nada. Pero plantearse si el virus proviene de un laboratorio no es de terraplanista ni nada; es de sentido común.

☆¿Qué sabemos de las vacunas contra el coronavirus?

Aparentemente sabemos mucho pero no sabemos NADA.

No sabemos el verdadero mecanismo de estas vacunas.
No sabemos durante cuánto tiempo protegen.
No sabemos su eficacia.
No sabemos sus efectos secundarios a medio y largo plazo.
No sabemos si tiene reacciones cruzadas.
No sabemos si sus efectos varían de unas poblaciones a otras por edad, sexo, genes…

Sabemos cuántas se han vendido ya.
Sabemos que los laboratorios estarán exentos de cualquier responsabilidad por las mismas.
Sabemos que las vamos a pagar entre todas.
Sabemos que para su distribución hará falta una logística que sólo está al alcance de unas pocas distribuidoras.

¿Qué más sabemos? Sabemos que la eficacia de estas vacunas NO se ha publicado en ningún artículo científico, sino que son notas de prensa PROMOCIONALES que la prensa está publicando como si fueran ciertas.

Hoy esas vacunas tienen una eficacia del 90%. Mañana un competidor ofrece el 92%. Pasado mañana la de 90% pasa al 95% tras unos ajustes… ¿No es raro?

Pues no, resulta que tú eres una antivacunas que pones en peligro por tu estupidez la salud de todas. Que el mero hecho de plantearte que esta no es la mejor manera de encarar una vacunación masiva a nivel mundial y de apuntar a la falta de rigor en su desarrollo te convierten en un peligro público.

No sé, a mí se me hace muy extraño que el tiempo de desarrollo de estas vacunas ha sido ¡mínimo!. Muchas están en fases relativamente avanzadas, lo que implica un tiempo de investigación y desarrollo muy mi¡uy pequeño, algo que me genera muchas dudas… ¿Desde que esto empezó se tenía clara la estrategia contra el covid-19? ¿O lo único que buscan estas vacunas es inhibir la respuesta de nuestro sistema inmune?

Supongo que soy un antivacunas. Primera noticia que tengo…

☆¿Qué pinta el 5G en todo esto?

Pues así, de entrada, nada. Según las defensoras de teorías consparanoicas la pandemia es una cortina de humo para tapar el despliegue masivo del 5G. O que la radiación provocada por el 5G ha degenerado en esta pandemia…

No hay nada que rascar aquí; el 5G está parado porque las únicas empresas que podrían hacerlo son chinas y estamos a la espera de que empresas americanas (o europeas, jajaja) estén en condiciones de hacerles la competencia a los chinos.

De todas maneras, la implantación del 5G sí que necesitaría un debate más serio y profundo dado que es un paso definitivo hacia el CONTROL TOTAL de la población. Pero ese debate, si la contraparte es un grupo de locas que se creen que con la vacuna te implantarán un chip para estar vigilada siempre a través del 5G, se desvanece… Todo el mundo querrá estar con la Ciencia, con la Razón, con las que adoran las idílicas posibilidades del 5G.

Muy conveniente, ¿no? Plantear dudas acerca de la implantación del 5G te convierte en una estúpida ignorante enemiga del progreso y el bienestar.

Sólo a modo de anécdota, te explicaré que, aparte de poder encender el horno mientras vas de camino a tu casa y ver qué te falta en la nevera, el 5G sirve para saber en todo momento, lugar y circunstancia qué haces. Te dirán que no es relevante, que es información distribuida entre miles de proveedores, agencias y empresas que sólo la utilizarán para hacerte la vida más fácil; es decir, para MANIPULARTE.

Se llama progreso.

☆¿Cómo afecta la pérdida de biodiversidad en esta pandemia?

Antes de responder lo que los medios te enseñan párate a pensar un momento…

Los medios nos explican que la pérdida de biodiversidad empuja a animales que hasta ahora no habían tenido contacto con el ser humano se desplacen a zonas donde sí hay contacto; y este contacto permite la transferencia… Falaz. Esos animales, al perder su medio, mueren, no se van a la ciudad a tomarse un café con otras personas, se alejan de ellas. Y si van donde hay humanas se los comen (entiendo que no crudos) y ya está; poca pandemia…

La pérdida de biodiversidad es un problema para nosotras, pero no porque entremos en contacto con animales que puedan transmitirnos enfermedades, sino ¡por lo contrario! Porque nuestros sistemas inmunes no estarán entrenados para defenderse ya que no conocen esos patógenos. Estar en contacto con animales hace que nuestro sistema inmune se entrene y fortalezca. No estar en contacto con animales empobrece nuestra respuesta inmune.

¿Qué se esconde tras esta falacia? No lo tengo muy claro… Supongo que mezclar churras con merinas para sacar algo. O para ampliar la temática covid, que ya empieza a cansar…

☆¿Quiénes se benefician de esta situación?

Nos han machacado insistentemente en lo mala que está resultando esta pandemia para todas. Pero realmente ¿le va mal a todo el mundo?

De entrada, a las farmacéuticas no. Más bien al contrario. Y si la vacuna contra el covid-19 se parece a la vacuna contra la gripe requiriendo una dosis anual, mucho menos…

Tampoco le va nada mal a la sanidad privada: con unos sistemas públicos desbordados, tener un seguro de salud privado parece lógico y deseable.

El sector de las energías (renovables o no) también ha sacado una buena tajada… toda la población encerrada en sus casas consume energía. Mucha; y mucho más cara que la que se come la industria…

Los importadores de equipamiento anti-covid (respiradores, mascarillas, geles…), que han pegado pelotazos infames contra nuestros impuestos y encima se han quedado como los héroes del juego porque le regalaron una caja de mascarillas (que en China costaba 1,35€ y aquí se vendía por 500€) a un hospital. Beneficios de decenas de millones de euros a empresas que facturaban apenas unos millones y ahora están desbordadas (porque tienen que ver cómo evitar los impuestos para esos beneficios)…

Los medios de comunicación, que, de un día a otro, han recuperado su papel de interlocutor social y su presencia. Quién iba a decir que las cabeceras de prensa más importantes, que dedican el 75% de sus espacios a fútbol, meteorología, sucesos y corazón, iban a guiarnos a través de esta selva. De momento, en España, se atreven ahora a poner firewalls de pago. Curioso que sea ahora precisamente…

Las grandes cadenas de restauración, alimentación, hoteleras, ropa, electrónica… Esta crisis prolongada ha provocado que millones de pequeñas empresas y comercios de todo el mundo tengan que cerrar. Especialmente en el centro de las ciudades. ¿Y quién se va a aprovechar de esto? Quien pueda pagar traspasos, invertir en los locales, aguantar económicamente ante cierres eventuales… Algo me dice que los centros de todas las ciudades van a ver cómo proliferan los starbucks y cadenas de comida rápida y desaparecen las pequeñas tiendas y bares de toda la vida… Es el mercado pero no es el mercado… No sé si me entiendes.

Y, finalmente, las grandes ganadoras de esta pandemia son… las empresas de telecomunicaciones, las proveedoras del servicio, las plataformas de contenidos, Huawei, Apple, Netflix, Amazon, Movistar, Google, eBay, Facebook, Glovo, Instagram… La lista es muy larga. Y se van a forrar. Son empresas que pueden hablar de tú a tú a cualquier gobierno. Google, de hecho, puede encararse con el Gobierno francés sin consecuencias. Facebook puede obligar al Gobierno americano a bloquear TikTok si no se deja comprar. Airbnb sigue promocionando apartamentos sin licencia. Glovo sigue usando riders.

¿Que quién se beneficia de esta pandemia? A las gigantes de Internet.

Ciudadanía encerrada, reducción drástica del turismo, distancia social, teletrabajo… ¿Se te ocurre un mejor escenario para ellas? Son las que más han ganado con esta pandemia. Y espera a ver qué medidas o restricciones se levantan una vez que nos las hemos comido con patatas…

☆¿Nos están preparando para algo más grande?

Como Humanidad estamos en una encrucijada. Una bien gorda.

Las nuevas tecnologías nos han explotado en las manos y el fin del mundo, tal y como lo habíamos conocido hasta ahora, ya se perfila en el horizonte cercano. Para bien o para mal, la Ciencia ha roto definitivamente los diques que hasta ahora nos habían permitido evolucionar como especie de forma «natural». Ahora, se nos ha abierto la puerta a la evolución «abstracta». Voy a explicarme…

En estos momentos, ya hay miles de personas con implantes para mejorar sus capacidades o superar limitaciones. Implantes para oír o para ver. Para sustituir unas piernas o unas manos. Para ampliar nuestras capacidades intelectuales, nuestra memoria, nuestra atención, nuestro proceso de aprendizaje.

Ya se están realizando terapias genéticas para modificar el ADN de personas. Ya se están haciendo experimentos para seleccionar niñas sanas sin enfermedades «prevenibles». Ya se venden niñas a la carta. Pronto podrás comprar una para sustituir partes de tu niña enferma. La misma ética que rige para las vacas que nos dan carne. Llegará. Ya se hacen orejas en ratoncitos para implantarlas después a una desorejada. ¿Quién marcará el límite?

En breve, quienes puedan pagárselo, podrán modelar a sus futuros vástagos a su gusto. Estético e intelectual. Físico y mental. Libres de enfermedades. Sanas.

Por otra parte, las mejoras en sanidad y en las condiciones de vida en general están acelerando el crecimiento exponencial de la población mundial. Una población que se integra en «nuestro sistema» y que, lógicamente, demanda el nivel de vida que «nuestro sistema» vende. Es decir, que esa niña nigeriana aspira a vivir como esa niña inglesa porque eso es lo que le han enseñado que tiene que desear. Y es lo justo.

Pero… ese gran pero: no hay recursos en el planeta para que todos vivamos con los estándares europeos. Sencillamente ni los hay ni se los espera. Así que habrá que hacer algo del tipo rebajar nuestras aspiraciones vitales… Menos ropa, menos viajes, más cerca. Más virtualidad, más redes sociales, más interacción en redes.

A esto se añade que las máquinas y la inteligencia artificial van a robar todo el trabajo manual, así que a ver qué hacemos con la gente… O la matas o la conviertes productiva o, al menos, en consumidora. Salario mínimo de supervivencia. Suena bonito, pero te convierte en esclava del gobierno. Harás lo que te diga sin rechistar o no tendrás nada. Hordas de personas sin ningún objetivo vital aparte del que puedan proporcionarle las coachers más exitosas.

Para colmo de males, por si fuera poco, nos llega el 5G. La omnipresencia de la red. El control absoluto de todo. El momento en que algo/alguien sabrá en todo momento qué hacemos, vemos, oímos, sentimos… El inicio de algo aterrador. Reconocimiento facial, ubicación precisa, escucha omnidireccional, pago desde el móvil exclusivamente, inteligencia predictiva… Para darte mejor servicio. Para facilitarte la vida. Para que sólo tengas que preocuparte de elegir. Libertad para elegir el producto o servicio. De todo lo demás ya se encargan otras. Tú sólo vive.

☆ EXTRA BONUS: Espera, vuelve a hablarme del 5G…

Antes de eso voy a contarte algo que ya está pasando.

Zona A.
50 millones de habitantes.
Perfil general: Antisistema (refractarios al nuevo modelo).
Sistema de control social: Duro.

Zona B.
50 millones de habitantes.
Perfil general: Integradas (receptivas al nuevo modelo).
Sistema de control social: Blando.

Los habitantes de la Zona A viven bajo un control policial férreo. Los movimientos de todos los ciudadanos son monitoreados en todo momento. El móvil, que deben llevar siempre encima y cargado, es su espía de la guarda. Pero también todos los sistemas de reconocimiento facial que hay en las estaciones de metro, en la calle, en las tiendas. Micrófonos omnidireccionales para escuchar todas las conversaciones. Inteligencia artificial que manda a la policía antes de que se produzca un delito. Juzgada y condenada porque una máquina ha predicho que tus movimientos eran sospechosos. O algo así.

Un sistema de control social duro; idóneo para poblaciones levantiscas. Llámalas uigures.

Los habitantes de la Zona B viven en circunstancias muy diferentes. Allí no se ven patrullas policiales ni violencia sistémica. Más bien al contrario; todo el mundo parece amable y feliz. Demasiado. Les conviene; su libertad depende de cómo lo perciban las personas con las que interactúe. O de las faltas que puedan pillarle los sistemas de reconocimiento omnipresentes. Cuando vas a comprar el pan valoras la interacción con la panadera y ella te valora a tí. Si no caes bien no podrás salir del país. Si caes peor no podrás coger el metro. Si te saltas un semáforo no podrás comprar leche esta semana. Si eres buena ciudadana podrás seguir con tu vida. Si no, se va a convertir en una pesadilla. Llámalas comunismo-capitalista de mano blanda.

2 sistemas de control social basados en la captura y procesamiento de información llevados a sus últimas consecuencias. China ya los está mostrando al mundo.

Estados Unidos y Europa todavía no tienen ningún escaparate que mostrar. Se han dormido en guerras drones y galácticas y van tarde en la partida principal, que es el control de la propia población.

¿De qué va en realidad la batalla del 5G?

Blanco y en botella…

OcéanoInfierno

Un Anunnaki Punk

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