¿Cuánto quieres ganar, putita mía? La falacia del libre mercado en el mundo laboral

Alba, por favor, pon un anuncio en LinkedIn buscando una persona para llevar todos los temas digitales de la empresa. Te he pasado la descripción en inglés por email. Buscamos una persona supermotivada a la que le apasione todo lo digital; que sea un poco friki y se vaya actualizando sola en su tiempo libre. Muy sénior, pero que tampoco le haga ascos a programar GoogleAds o el SEO de las webs.

Ahora voy. ¿De qué rango salarial hablamos?

Podemos llegar a unos 45.000€ como máximo, pero intenta que sea bastante menos, que no estoy muy segura tampoco. Que indiquen ellas lo que estarían dispuestas a ganar. No, mejor cuánto querrían ganar. Pide también carta de presentación en inglés y foto, que dice mucho de las personas.


🙊Alex, mi avatar humano, es un ingeniero de 46 años especializado en transformación y marketing digital. Busco trabajo para mi avatar. Vamos a ello.

Bienvenida al Mercado de Esclavos

Quizás tengas la falsa idea o percepción de que el mercado laboral es simétrico; que ambas partes (contratante y candidata) están en igualdad de condiciones. Pero no, no lo están. No pueden estarlo y es lógico.

Imagina que eres una persona interesante, educada, elegante y atractiva. Muchas personas te buscarán como objetivo de sus pulsiones sexuales. Pero tú tienes el poder, así que tú decides a quién te entregas. Y cómo. Evidentemente, aquí no hay simetrías.

¿Te parece una analogía absurda? ¿Demasiado genérica? Te lo pondré más claro. Imagina que vives en China, en una ciudad dormitorio de 5 millones de habitantes donde sólo el 20% son mujeres. La mina de carbón ha cerrado y el gobierno te obliga a buscar una mujer para realojaros en otra ciudad. Tienes 1 mes antes de ser catalogado como vago y contrarrevolucionario. Y si en 4 meses no tienes ya pareja serás enviado a un centro de reeducación revolucionaria. Venga, a buscar a tu mujer…

Tenías razón, las analogías hay que matizarlas. Si hubiésemos hablado de una femme fatal habríamos asumido que ese trabajo que ofertan es realmente interesante y atractivo, cuando la realidad es que eres gay y necesitas a esa mujer para no ser apartado de la sociedad. Evidentemente, aunque seas gay, prefieres a una mujer interesante, educada, elegante y atractiva porque vas a compartir con ella una gran parte de tu vida. Pero vas a tener que conformarte con lo que encuentres. Porque ellas pueden elegir entre 4 millones de candidatos…

¿Te queda más claro ahora lo del mercado de esclavos? Pues empezamos con la diversión…

Las ofertas

Me fascina leer las ofertas de trabajo. Descubres auténticas joyitas del esclavismo 2.0. Las mejores son esas ofertas en las que no te indican la empresa, ni el sector ni lo que harás; sólo tus requisitos. Por supuesto, ninguna referencia salarial. Pueden tener hasta la desfachatez de pedirte una carta motivacional o que te presentes a nosesabequién…

Este tipo de anuncios dicen ya mucho de lo que te encontrarás en esa empresa: basura. O son de headhunters tratando de crear su propia base de datos sin ofertar ningún trabajo en concreto. Suputamadre. No perdamos el tiempo.

Vamos a por las ofertas serias, las que han publicado basándose en plantillas (tranquila, no vendo plantillas). Parece que eso les ayuda a ordenar sus pensamientos y necesidades. Las mejores son las que te plantean cómo será tu día a día, semana a semana y mes a mes. Muy profesionales. Aunque escasas. Nos centramos en estas.

Muchas se presentan muy bien. Empresa guays, curro guays, beneficios guays (fruta y café en la ofi cosi todas y hasta pet friendly office algunas; qué cuquis 😍😍😍!).

Te piden, además, pasión y motivación por el curro que te ofrecen. No sé, se deben haber leído muchos libros de autoayuda de esos que te ayudan a asumir tu esclavitud y a estar agradecida por ella. En fin… puedo disimular.

Cumplo requisitos. ¡Bien! Veamos si, aparte de estar super-super-motivado para hacer ese maravilloso curro con toda mi pasión y energía (ironic mode: on), aparte de todo eso, me compensa económicamente, que tengo que comer, dormir y mierdas así de pobres.

¿Cuánto quieres ganar, putita mía?

La mayoría de las ofertas no indican el salario. Casi ninguna. Vaya. Para el trabajo que busco, el rango de salarios está entre 18.000 y 85.000 €. Es un abanico amplio, ¿verdad? Además, para cada oferta, suele haber unas 300 candidaturas. ¿Quién tiene el poder? La primera en la frente. Según valía. Es decir, que les tendrás que decir tú, por cuánto estás dispuesto a realizar el curro. A la baja, porque sabes que la competencia es dura.

¿Ya has agachado la cabecita y eres lo bastante humilde como para pedirnos el curro? Ahora empieza lo bueno de verdad…

Desnúdese y firme aquí…

¿Por qué para cada puto curro tienes que rellenar un puto formulario larguísimo para rellenar su puta base de datos? ¿Qué mierda les pasa? No te creas ni por un momento que esa puta base de datos va a servir para algo aparte de sacar 4 estadísticas para el equipo de Recursos Humanos (muy sutil el nombre…). Quizás de filtro. Nada más. Porque las personas responsables de seleccionar imprimirán los CV (quizás normalizados a través de esa base de datos para su comodidad). Y ya está… Nunca usarán esa base de datos para otros curros (¡nunca!) ni para nada más. Esos 5 o 10 minutos (si tienes suerte) no te los quita nadie.

Y no es sólo el tiempo que pierdes (inviertes). Es lo que te llegan a pedir. Recordemos que no te están contratando, sólo te ofrecen la posibilidad de entrevistarte para el puesto. ¿Para qué tienen que saber dónde vives?¿Tus aficiones? ¿Tus redes sociales? ¿Foto? ¿Edad? ¿Género? Piensa en ello… No porque sea lo habitual es correcto.

¿Que cuánto quiero ganar? Lo justo. Punto pelota. Si no llaman por eso mejor no entrar allí…

Ok, se doy todo. Y llega la puntilla.

Me encanta que me hable usted de motivación… Soy tal, hago tal, me encanta su empresa, estoy supermotivada para ese curro, me encantaría formar parte de bla, bla, bla… Soplapollas.

Silencio administrativo

La mayoría de las candidaturas a las que opto te confirman la inscripción en la oferta con un simple email. Algunas hasta te dan acceso a su base de datos para ver el estado de tu candidatura. Ok.

La mayoría, también, deciden no volver a contactar contigo nunca más. Te descartan sin más. Algunas te mandan un email automático con mensajes sutilmente fríos, humillantes y condescendientes. Esos equipos de recursos humanos tan humanos…

Al principio, era descartado de todos los procesos. No lograba ni siquiera una entrevista. Hasta que quité la edad del currículum.

¿Edadismo?

Sin indicar la edad, a pesar de que seguía datando mi experiencia y formación, empezaron a llamarme para entrevistas. Curioso.

A ellas me fui, preparado, bien vestido y aseado, puntual, motivado… Pero era la última vez que tenía noticias. Otra vez.

Entrevistas que yo creía habían ido muy bien, en las que demostraba de forma clara y meridiana que sabía hacer ese trabajo, acababan allí. Ni me respondían al email o whatsapp si solicitaba feedback.

En fin…

Y pretenden que no sea antisistema. ¡Tócamelohuevosmariahelena!

Photo by Carl Heyerdahl on Unsplash

OcéanoInfierno

Un Anunnaki Punk

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