La importancia de la apicultura

OcéanoInfierno El Observatorio Asocial Leave a Comment

El ser humano lleva desde el Neolítico criando y cuidando abejas para obtener miel. Antes de que hubiera escritura ya éramos capaces de entender y cooperar con unos seres mágicos y sorprendentes: las abejas del género apis, las que pican, sí, las jodidas.

Me paro a pensar un poco en ello y me resulta fascinante cómo sucedió aquello en todas partes del mundo: la domesticación de las abejas.

Se sabe que primero empezaron rapiñando panales salvajes y un buen días, en todo el planeta, civilizaciones aisladas, empezaron colectivamente a crear fábricas de miel cuidando a las trabajadoras.

Hay que estar muy conectada a la Tierra para entender el ciclo de las abejas; no apto para todos los públicos.

Y nos estamos quedando sin ellas.

No hablaré de la polinización que realizan.

No hablaré de la miel, ni de la cera, ni del polen ni la jalea ni mierdas abejiles.

Párate por un momento a pensar en la miel. En sus propiedades. No las tonterías new age. Cicatrizante, endulzante, antimicrobiano…

¿De verdad vamos a permitir que este hito de la cultura humana se pierda como lágrimas en la lluvia? ¿De verdad vamos a callar mientras desaparecen nuestras compañeras históricas?

¿Crees de verdad que es importante qué partido gobierne tu país si el futuro de las abejas depende de la codicia de poderosas multinacionales, de la obsesiva búsqueda de la optimización del cultivo, del nulo respeto por el medio ambiente y de la corruptela? ¿A eso lo puedes llamar sistema? ¿De verdad?

Empecemos a preocuparnos por las cosas verdaderamente importantes. Y las abejas lo son.

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