Siria

Ya no nos acordamos de nada.

Vemos esta imagen y apenas recordamos que era un niño sirio. Uno más. Uno de tantos. Sirio, afgano, marroquí… Otro número. Un número que ya no nos preocupa mucho porque le pagamos a Turquía para que levante un muro y no los deje pasar; lo que propone Donald Trump, pero él es un loco racista y nosotros civilizados europeos.

Volvamos a Siria. ¿Qué ha pasado en Siria? ¿Cómo es posible que a una tiranía atroz le salieses unos 50.000 rebeldes entrenados y armados? ¿Capaces de hacer frente al curtido ejército sirio? ¿Y a los turcos? ¿Y a los kurdos? ¿Y a los americanos, franceses e ingleses? ¿Y a los rusos? ¿No es cuanto menos curioso?

Siria era un país estable. Y, de la noche a la mañana, el negrito asesino (Nobel de la Paz 2009, tócameloshuevosmariahelena) decide que el mundo no puede soportar más las crueldades de Bashar al-Ásad y debe salvar al país; esto es, meter a 50.000 mercenarios (o los que sean), crear facciones y que Diós o Alá repartan suerte. Otro país destrozado. Como Irak. Como Libia. Y los americanos llevándose el petróleo. ¿Cómo coño crees que el Daesh saca 100.000 barriles diarios? ¿Con caravanas de camiones a Turquía? Calcula cuántos camiones hacen falta…

Eso sí, los refugiados a Europa. Y todos contentos.

Lo he explicado demasiado a la ligera…

Me enerva que la gente acepte sin más la gran mentira de Siria que nos están contando los medios. Me duele el papel que están jugando Médicos Sin Fronteras, Amnistía Internacional o la ONU. Me duele especialmente que nadie ponga en tela de juicio una mentira aún peor que la de las armas de destrucción masiva iraquíes. Nos hemos vuelto inmunes a todo. Nos cuentan que en Siria gobierna un tirano muy malo que machaca a su población, que ha habido revueltas populares y que de repente se han levantado en armas muchos rebeldes y hay que ayudarles.

Además, por sorpresa, aparece el Daesh por ahí con mogollón de milicianos. Y los sufridos americanos, para salvaguardar a la población siria, deciden que bombardear puede arreglar las cosas. Y todos a por Siria. Atacamos al Daesh y al gobierno sirio. Y bombardeamos Damasco.

Y entra Rusia. E Irán. Y los kurdos son ya una fuerza importante. Y Turquía derriba un avión ruso. E intentona golpista en Turquía, purga y colegas de Putin. Y los rebeldes son unos chicos muy majos y el Daesh muy malos. Y todos van con las mismas armas, las mismas pickups, las mismas zonas, el mismo estilo de administración, las mismas técnicas…

Quizás, sólo quizás, en Siria han pasado muchas otras cosas. Pero a nosotros nos la suda todo. Encendemos la tele o miramos los periódicos y tragamos mierda. Tomamos un potaje de niños ahogados con futbolistas en Formentera y tropezones de un pezón que se vio en la tele americana. El último vídeo de Justin Bieber tras la bomba en Uganda y una matanza de indígenas en algún país latinoamericano. Y van de serios y responsables… Se creerán la salvaguarda de una supuesta democracia.

Llevamos nosécuánto sin gobierno. ¿Pasa algo? ¿Tú lo notas? Ahí tienes tu respuesta. Ahí tienes tu democracia. Nada.

Yo te propongo un cuento alternativo de Siria. Puedes creerlo o no.

OcéanoInfierno

Un Anunnaki Punk

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